Descripción
Este libro es un profundo llamado a reorientar la misión de la iglesia hacia su esencia más transformadora: el discipulado. A partir de una mirada crítica al fenómeno del explosivo crecimiento de las iglesias evangélicas en Corea durante los años 70 y 80 —marcado por cifras impresionantes pero un enfoque excesivamente numérico—, el pastor Oak propone una alternativa basada en el modelo original de Jesús. A través de un análisis claro y estructurado en cinco secciones, el autor plantea que la clave para un crecimiento verdaderamente integral de la iglesia no está en aumentar fieles, sino en formar discípulos comprometidos.
El libro desmonta el clericalismo, aboga por el sacerdocio universal, y enfatiza la necesidad de una teología y práctica apostólica, donde cada miembro sea capacitado para servir. Además, expone el caso ejemplar de la iglesia SaRang, cuya experiencia demuestra cómo una comunidad centrada en el discipulado puede impactar su entorno y multiplicar su influencia.
Dirigido especialmente a pastores y líderes, esta obra es una guía inspiradora para recuperar el propósito original de la iglesia como comunidad activa de discípulos, y no como mera institución religiosa. Su mensaje es tan urgente como necesario: volver a Jesús, no solo como Salvador, sino como Maestro y modelo a seguir.
