Descripción
Las iglesias protestantes latinoamericanas están en un momento paradójico. Después de más de un siglo y medio en el continente, su crecimiento numérico contrasta con su incertidumbre respecto de su identidad, su vocación histórica y su responsabilidad pública.
En amplios sectores evangélicos, la misión, que era comprendida como servicio al prójimo, a los más vulnerables y excluidos, pasó a convertirse en una disputa por espacios de poder. La preocupación por la justicia social, la pobreza estructural, los derechos humanos, la dependencia económica o las desigualdades fue progresivamente desplazada por las llamadas “batallas culturales”.



