Descripción
Esta perspectiva no se limita únicamente al género, sino que incorpora el cruce con otras realidades de opresión como el racismo, la desigualdad económica y la destrucción de la creación, invitando a la fe cristiana a reconocer estas injusticias como pecado. En este marco, la “porfía de la resurrección” se entiende como una fe persistente en el triunfo del amor sobre el odio, de la vida sobre la muerte y de la creación sobre la nada, una fe que fortalece la rebeldía frente a las opresiones, impulsa la conversión personal ante las propias complicidades, despierta el deseo de justicia y sostiene una actitud perseverante, esperanzada y comprometida en el caminar espiritual.
